Memoria de Cáritas Aragón 2020

Memoria de Cáritas Aragón 2020

Esta mañana Cáritas Aragón ha presentado su Memoria 2020, poniendo el foco en el impacto que la pandemia está teniendo en la sociedad
aragonesa y por tanto, en la labor de las Cáritas en el territorio aragonés.

Un total de 24.931 personas se han acompañado desde las caritas aragonesas durante el 2020, de las cuales 15.716 personas lo fueron a través de los programas de acogida y asistencia. Son las personas que sufrieron con mayor virulencia los efectos sociales de la pandemia.

Cáritas señala que los datos de esta Memoria sólo tienen un sentido y una razón de ser: la de los rostros y nombres anónimos de personas y familias que han demandado el apoyo de Cáritas. El último año ha marcado un punto de inflexión en el número de personas acompañadas, ya que experimenta un incremento importante con relación a los años anteriores.

Tras la COVID

El Covid-19 ha paralizado el lento proceso de recuperación. Ha trastocado todas las previsiones y cambiado los planes de desarrollo en todos los sectores socioeconómicos. Su impacto nos enfrenta a una serie de retos como: el incremento de la pobreza y la privación material. Todo ello conlleva un alto volumen de demandas de ayudas que van dirigidas a personas y familias que tienen serias dificultades. Situaciones relacionadas por ejemplo con:

  • La vivienda.
  • Las personas en situación administrativa irregular o solicitantes de asilo y refugio.
  • La grave situación de destrucción de empleo y un mercado laboral que no es capaz de asegurar a un elevado porcentaje de población ocupada el derecho a un trabajo decente.
  • El problema de la brecha digital y en especial la “brecha digital educativa”, a la que Cáritas se enfrenta, más aún si se tiene en cuenta la falta de agilidad en la tramitación de prestaciones y ayudas económicas públicas.

Recursos invertidos

En el último año Cáritas ha invertido en Aragón 14.415.067 euros en sus diferentes recursos y proyectos, que suponen casi 800.000 euros más con respecto al 2019. Este importante esfuerzo ha sido posible gracias al generoso apoyo de miles de socios, donantes y colaboradores privados, junto a las diferentes administraciones públicas. Así han hecho posibles que Cáritas esté junto a las personas más vulnerables de nuestra sociedad en estos tiempos tan difíciles.

La emergencia social ha exigido por una parte incrementar nuestro esfuerzo humano y económico en los programas de acogida y asistencia con un total de 3.618.101 euros, cerca de un 40% más respecto a la invertido en el año 2019. Por otra parte, ha exigido el refuerzo de las acciones especializadas, como las destinadas al empleo y economía social que han supuesto una inversión de 3.971 euros, con la participación de 2.866 personas y 621 en la inserción laboral.

También recoge los datos de las personas que están detrás de toda esta actividad. Gracias a 2.611 personas voluntarias y 304 trabajadores contratados Cáritas puede estar presente en la práctica totalidad del territorio aragonés.

Retos de la pandemia

La pandemia ha situado a Cáritas ante un reto desconocido, al que hemos respondido con una flexibilidad y creatividad enormes. Esta crisis nos ha obligado a reinventar, a repensar nuestras actuaciones de acogida y acompañamiento para asegurar procesos integrales, centrados en las personas y en el acceso a sus derechos. Contamos con una diversidad de proyectos, desde recursos residenciales, centros de día, ayuda a domicilio a trabajo de calle, grupos de autoayuda o procesos de animación
comunitaria, entre otros.

La Memoria destaca las líneas de trabajo que tuvieron mayor relevancia durante 2020:

  • Impulso al derecho a la alimentación y el vestido y a la dignificación del acceso de este derecho a través de iniciativas como las tarjetas solidarias o espacios con corazón, entre otras.
  • Prevención y acompañamiento a la soledad no deseada, sobre todo en programas de mayores.
  • Acompañamiento a las personas en situación administrativa irregular, que son personas invisibilizadas en nuestra sociedad.
  • El apoyo prioritario a la realidad de muchas personas sin hogar o de personas que viven en infraviviendas, lugares poco salubres y dignos para una vida con cierta seguridad en una pandemia de esta naturaleza.
Otra nueva normalidad

No debemos abandonar a nadie a la deriva. Se habla de “vuelta a la normalidad” y quizá debamos empezar por re-pensar esa normalidad y plantear que lo que tenemos delante es una oportunidad de crear un escenario diferente. Construir una normalidad que difiera en algunos puntos sustanciales de lo que conocíamos y donde los derechos humanos sean garantizados de forma eficaz para todas las personas.

Para ello, es necesario que las políticas sociales sean integrales, que pongan en el centro a las personas y sus derechos. En concreto, Cáritas propone reivindicar, proteger y desarrollar los derechos a:

  • Un trabajo digno.
  • La vivienda, a la energía y al agua.
  • Un sistema de garantía de rentas que proteja.
  • A lo digital.
  • A la salud mental, lo que pasa por el cuidado mutuo y el aprendizaje de que la salud mental no es solo individual, sino social.

Cáritas sigue acompañando a las personas para apoyarles a recuperar sus vidas y sus derechos. Invitamos a todos los ciudadanos y ciudadanas a construir una sociedad más justa.