Somos el organismo oficial de la Iglesia católica para desarrollar la acción caritativa y social

En Cáritas Huesca acogemos y acompañamos desde hace más de 60 años a las personas más vulnerables para favorecer su integración

Intervenir en clave educativa mediante el refuerzo de capacidades, la autonomía y el protagonismo de las personas

Atendemos sus necesidades básicas, desde un continuo análisis de la realidad social

¿Qué nos mueve?

Identidad

Organismo oficial de la Diócesis de Huesca para el servicio de la caridad y la sociedad para fomentar el espíritu de solidaridad. Coordinar la comunicación cristiana de bienes y el voluntariado, defender la causa de los pobres y la justicia social. Promover iniciativas de promoción humana y desarrollo social de las personas más desfavorecidas.

Misión

Formar conciencia hacia la caridad y participación en la acción social. Estudiar las causas y consecuencias de la pobreza. Impulsar soluciones dignas y hacer denuncia profética. Trabajar en red y orientar a los más pobres en su integración social. Suscitar la solidaridad, favoreciendo el comercio justo, proyectos de desarrollo y fomentando ayudas para emergencias.

Principio y motor

La palabra latina “Cáritas” significa AMOR, que es el principio y motor fundamental de nuestra actividad. Es la voluntad de hacer felices a los demás, mediante nuestra entrega y servicio. Especialmente sensible con las personas más desfavorecidas. Nadie puede ser cristiano si no ama a los demás. El amor en Cáritas encuentra su exclusiva razón de ser en la fe y en el amor de Dios.

Principios de nuestra acción

La comunidad y la realidad nutren nuestra programación, que se desarrolla sobre cuatro pilares, que son los principios de nuestra acción social.

          1. El amor como motor de nuestra acción. Este amor es concreto, cotidiado y comprometido, y se expresa en el servicio en favor de la justicia, la misericordia y la construcción d eun mundo más fraterno. 
          2. La persona como centro de nuestro acompañamiento. Desde un acompañamiento integral y participativo, reconocemos su valor y capacidad para construir su propio camino de vida y contribuir a la transformación de su realidad y de la comunidad. 
          3. La comunidad como signo de nuestra identidad. Cáritas acompaña y anima este compromiso en la Iglesia y en la sociedad, promoviendo participación, corresponsabilidad y vínculos que fomenten el bien común.
          4. La realidad como nuestro lugar de misión. Nuestra misión evangelizadora es transformar la realidad, guiados por el amor y el compromiso con la justicia. Actuamos mediante la acción social, la sensibilización y la incidencia, construyendo una sociedad más justa y solidaria.

Prioridades estratégicas

Fortalecer nuestra identidad cristiana, que da sentido al compromiso comunitario

Se centra en la identidad cristiana como el corazón de la acción de Cáritas, definiéndonos como una comunidad impulsada por el amor al prójimo y el compromiso con la justicia. Fortalecer esta identidad implica transformar las convicciones de fe en acciones concretas con un impacto positivo y transformador en la sociedad. 

 

Impulsar el enfoque de derechos a través de la participación y la incidencia

Se trata de reconocer la dignidad y los derechos de cada individuo, especialmente de quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad, considerándolos sujetos activos con capacidad transformadora. Aplicar este enfoque exige ir más allá de la asistencia puntual para centrarse en un acompañamiento integral y promover su participación activa en la construcción de su propio camino. 

Este compromiso con la justicia social se proyecta en la incidencia como herramienta fundamental para modificar políticas y estructuras, asegurando así una sociedad que refleje los derechos universales.

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Asegurar la sostenibilidad con una gestión transparente y una comunicación comprometida

La sostenibilidad es el medio necesario para garantizar que el Amor comprometido se mantenga en el tiempo de manera integral: no solo económica, sino como la capacidad de sostener la acción social con eficiencia, responsabilidad y un impacto duradero. Esto asegura la capacidad de Cáritas para mantener su misión de transformar la realidad, con coherencia ética, social y ambiental.

  • Fortalecer la identidad de Cáritas como expresión del amor fraterno de la Iglesia, promoviendo espacios celebrativos, formativos y de encuentro que renueven el sentido vocacional y comunitario de la misión.
  • Cuidar a las personas que forman Cáritas (voluntarias, participantes, trabajadoras y colaboradoras), favoreciendo su bienestar, motivación y sentido de pertenencia a la comunidad diocesana.
  • Construir comunidad con protagonismo parroquial, impulsando la colaboración, la cercanía y la corresponsabilidad en parroquias, barrios y pueblos, integrando la acción social en la vida pastoral local.
  • Consolidar la corresponsabilidad sinodal de las personas que forman Cáritas, asegurando su implicación activa en la planificación, evaluación y toma de decisiones.
  • Promover la formación continua en enfoque de derechos, acción social transformadora y espiritualidad, fortaleciendo la competencia y coherencia de los equipos.
  • Trabajar en red con entidades e instituciones sociales y eclesiales, promoviendo la cooperación y la incidencia desde la identidad y misión de Cáritas.
  • Poner en marcha un Plan de Sostenibilidad integral, que combine la captación diversificada de recursos, la eficiencia organizativa y el compromiso ambiental.
  • Desarrollar una estrategia de comunicación institucional, que transmita con transparencia y lenguaje cercano la identidad, el impacto y los valores de Cáritas.