Quiénes somos

Identidad

Organismo oficial de la Diócesis de Huesca para el servicio de la caridad y la sociedad para fomentar el espíritu de solidaridad. Coordinar la comunicación cristiana de bienes y el voluntariado, defender la causa de los pobres y la justicia social. Promover iniciativas de promoción humana y desarrollo social de las personas más desfavorecidas.


Misión

Formar la conciencia de la comunidad hacia la caridad y participación en la acción social. Estudiar los problemas, causas y consecuencias de la pobreza. Impulsar soluciones dignas y hacer denuncia social y profética. Trabajar en red con otras instituciones sociales y eclesiales. Orientar a los más pobres en su integración social. Suscitar la solidaridad en un mundo globalizado, favoreciendo el comercio justo y proyectos de desarrollo y fomentando ayudas para emergencias.


Principio y motor

La palabra latina “Cáritas” significa AMOR, que es el principio y motor fundamental de la actividad de nuestra entidad. Es la voluntad de hacer felices a los demás, mediante nuestra entrega y servicio. Es especialmente sensible con las personas más desfavorecidas. Nadie puede ser cristiano si no ama a los demás. El amor en Cáritas encuentra su exclusiva razón de ser en la fe y en el amor de Dios.


Objetivos generales

Los marcos de la “comunidad” y la “realidad” sustentan nuestra programación, que se desarrolla sobre cuatro pilares, que son los objetivos generales y estratégicos. Generales, porque afectan a toda la actividad de Cáritas Diocesana de Huesca, y estratégicos, porque nos orientan hacia nuestros fines definiendo la forma en que queremos llegar a ellos.

  1. Priorizar la centralidad de la persona en nuestras acciones, apostando por los procesos de acompañamiento integral como modelo de relación que posibilite ir siendo personas en sociedad y en plenitud de derechos.
  2. Fortalecer el protagonismo de la comunidad cristiana en el servicio de la caridad y animar la acción socio-caritativa de toda la Diócesis.
  3. Potenciar la capacidad transformadora de nuestro testimonio mediante una apuesta decidida por la comunicación, la incidencia y la denuncia, herramientas necesarias en el acompañamiento a las personas que ven vulnerados sus derechos.
  4. Optimizar el funcionamiento orgánico de nuestra organización, favoreciendo la participación y corresponsabilidad de los agentes y definiendo sus funciones y tareas.