Inicio de curso con nuevos desafíos

Inicio de curso con nuevos desafíos

Curso nuevo, retos nuevos, que se suman a todo el trabajo y situaciones que ya acompañamos desde Cáritas Diocesana de Huesca. Las personas en situación de sin hogar, irregulares y migrantes son una prioridad para la entidad. Realidades con las que trabajamos a través de la acogida, el acompañamiento, la promoción y la inserción sociolaboral. Sin embargo, están surgiendo más prioridades como el Mundo Rural o el cuidado de la Casa Común, que también van tomando protagonismo en nuestra actividad y se posicionan como nuevos desafíos.

Arrancamos con la vista puesta en la celebración de la próxima Asamblea General, que está prevista el 3 de diciembre del presente año. Una fecha relevante para la entidad, que se convoca cada tres años con el fin de evaluar si se han cumplido los objetivos propuestos. Ahora es el momento de reflexionar, analizar y preparar un nuevo documento para la Asamblea, que dé respuesta a las necesidades y a la realidad.

“Es un momento importante y tres años son buenos para resetear un poco. Además, llegó el COVID-19, por lo que han sido tres años raros. Aun así, los objetivos fundamentales de la Asamblea creo que se han ido cumpliendo en buena medida”, subraya Felipe Munuera Gil, director de Cáritas Diocesana de Huesca. Es cierto que “cuando surgió la pandemia hubo algunas actividades y campañas que se tuvieron que cortar en seco. Y este último año nos ha servido para volver a retomar cierta normalidad y cercanía que tanto echábamos de menos”.

Además, se quiere poner en marcha una nueva acción común en formato de campaña. Una herramienta para fortalecer la dimensión comunitaria de nuestra actividad, poniendo el foco en las realidades más sufrientes y vulneradas con una clara voluntad de transformación social.

Nuevas realidades

Hay dos realidades que están tomando más peso dentro como son las personas en situación irregular y el Mundo Rural. En cuanto a la primera, “nos estamos encontrando en nuestros recursos, especialmente en el Programa de Acogida, que cada vez viene más gente con esa dificultad y es más difícil acompañarlos en su proceso de integración, puesto que no pueden optar a ayudas oficiales, ni trabajo por su situación”.

El Mundo Rural es otro de los desafíos que ya viene haciéndose presente desde hace tiempo. De hecho, en nuestro caso más del 80% del territorio de la diócesis es rural, aunque la mayor densidad de población se encuentra en el ámbito urbano.

En este sentido, hemos apostado por reforzar nuestra acción en una parte significativa del territorio rural de la diócesis con un proyecto piloto. Está dirigido a la validación de nuevas metodologías para el acompañamiento y el acceso a derechos. Se busca que este proyecto favorezca la dinamización del territorio rural, empoderando a las personas que forman parte de estas comunidades. Así su compromiso por una sociedad más justa puede contar con las herramientas más adecuadas.

El cuidado de la Casa Común es otro asunto que, desde la Cáritas nacional, se ha planteado como objetivo común. Todavía más desde la campaña de Cáritas Internationalis “Juntos: actuemos hoy por un mañana mejor”, que se desarrollará durante los próximos dos años. Una iniciativa que se centra en la ecología integral, fundamentalmente por el cuidado de las personas y del medioambiente. “Y es algo que tenemos que integrar transversalmente en Cáritas Diocesana de Huesca”, destaca el director de la entidad.

No son pocos los desafíos a los que tiene que hacer frente desde Cáritas Huesca los próximos meses. Por ello, es vital marcar con claridad las líneas, prioridades y objetivos que sirvan de guía para el futuro.