El Centro de Solidaridad pide más acompañamiento al malestar de los jóvenes en torno al Día de la Prevención del Suicidio
Publicada: 3 septiembre, 2026
El Centro de Solidaridad Interdiocesano de Huesca (CSIH) – Proyecto Hombre alerta del aumento de los protocolos de suicidio abiertos en los centros educativos de la provincia durante el curso pasado en comparación con años anteriores. Un mensaje que lanzan en torno al Día Mundial de la Prevención del Suicidio, que se celebrará el próximo 10 de septiembre.
Desde el Programa SOS Adolescentes del Centro de Solidaridad expresan su preocupación por este problema que conocen de cerca, porque se coordinan y trabajan en red con gran parte de los centros educativos de la provincia de Huesca. A lo largo de 2026, en SOS Adolescentes han registrado una intensa labor de acompañamiento en el ámbito de la salud mental juvenil y familiar, atendiendo a 232 jóvenes, de los cuales 75 personas han sido nuevas, y 122 familias.
Como dato positivo, se han conseguido 107 altas terapéuticas, demostrando que la intervención temprana es eficaz. No obstante, reclaman más apoyo ya que insisten en que este recurso está totalmente saturado y cuentan con varias semanas de retraso para poder atender a los jóvenes.
Frente a la estigmatización habitual, los psicólogos del CSIH destacan la necesidad de dar visibilidad al suicidio. “Siempre de forma rigurosa, con información, aportando recursos preventivos y evitando mensajes morbosos”, subraya Óscar Nadal, uno de los psicólogos de Sos Adolescentes.
Asimismo, hacen un llamamiento a la sociedad para cambiar la forma en la que abordamos el sufrimiento emocional. En nuestro día a día se realizan pequeños actos sin mala intención que acaban invalidando a la persona. “Son comunes mensajes del tipo: ‘no llores’, ‘no es para tanto’, ‘yo sí que he sufrido’, ‘ya se pasará’, que en muchas ocasiones se hacen con la intención de quitar peso y aliviar el malestar. Sin embargo, el mensaje implícito que recibe la persona es: ‘mi dolor no es importante’”, apunta Noel Torrijos, otro de los profesionales del programa. Estas respuestas acaban incrementando ese sentimiento de soledad e incomprensión y agravan el problema.
Ante una sociedad marcada por el individualismo, las personas necesitan acompañamiento y sentirse escuchadas, más que soluciones apresuradas o frases hechas para eludir la incomodidad de sostener el dolor ajeno. Los profesionales insisten en que hablar del malestar es el primer paso para prevenirlo, pero el contexto en el que se lleva a cabo resulta determinante, debe ser un espacio seguro. “El hecho de tener un espacio en el que no se juzgue y se pueda expresar libremente, supone una mejora importante. Numerosos casos nos lo demuestran”, comentan los profesionales.
Paralelamente, la entidad señala un notable aumento del interés de diversas instituciones, entidades y centros educativos por recibir formación especializada sobre prevención del suicidio para detectar y abordar situaciones de riesgo. En este sentido, desde el Centro de Solidaridad lanzan un mensaje claro: “aprender a acompañar sin juzgar y a acercarnos al malestar ajeno para acogerlo es hoy una prioridad comunitaria”.
Aquellas personas que estén interesadas en ampliar la información sobre este problema pueden consultar la página web o ponerse en contacto con los psicólogos del Programa Sos Adolescentes a través del teléfono 680 46 91 71.