El Centro de Solidaridad de Huesca durante 2020

El Centro de Solidaridad de Huesca durante 2020
El Centro de Solidaridad Interdiocesana de Huesca (CSIH) ha realizado 53 altas y 303 atenciones desde sus diferentes programas durante 2020. Además, desde su Programa de Prevención Escolar se han desarrollado acciones en 14 centros distintos.

Detrás de las cifras que refleja la memoria 2020 del Centro de Solidaridad, que se presentó hace unos días, hay personas. “53 esperanzas con nombre y apellido, – apunta José Jarne, director del Centro de Solidaridad Interdiocesana de Huesca- personas como Juan, adicto a la cocaína, que perdió su trabajo, su pareja y casi su vida, ya que como consecuencia del consumo estuvo a punto de morir en un accidente de tráfico. Pero tras más de dos años con nosotros, tras varias recaídas y con la ayuda inestimable de sus padres, por fin le hemos podido dar el alta. Así que hay esperanza”.

En el Programa de Atención Psicológica y Terapéutica se atiende a personas con problemas de todo tipo de adicciones a sustancias o comportamentales. De las 162 personas, tanto jóvenes como adultas, que se atendieron el pasado año 58 padecían una adicción a la cocaína y otras 48 al alcohol. Cada persona tiene necesidades diferentes, según sus adicciones o circunstancias. Por ello, desde el Centro de Solidaridad se ofrece una atención integral y personalizada.

Prevención de adicciones

Cada año se elaboran campañas de prevención de alcohol y drogas dentro del Programa de reducción de daños y se realizan campañas de sensibilización e información, con las que se ha llegado a unas 3.100 personas. En cada una de las más de cien acciones y talleres, que se han impartido en el ámbito escolar, se trabaja para que “nuestros jóvenes tengan un futuro sin adicciones y dar una esperanza a aquellos que han caído en una”, destaca Jarne.

Entre los más de 2.800 alumnos a los que han llegado con sus planes de prevención estaba María. A los 15 años empezó a apostar desde su casa, pero al participar en uno de los talleres del Centro de Solidaridad se dio cuenta del peligro de caer en una ludopatía. Y decidió dejarlo.

La persona la esencia del trabajo

El CSIH dispone de un equipo multidisciplinar, de personas profesionales y voluntarias expertas en adicciones, que interviene en red con otras entidades sociosanitarias.

La motivación principal del centro es ayudar a personas con adicciones, incluidas las comportamentales. A personas que tienen dificultades para reencontrarse con ellas mismas y alcanzar una vida saludable. En muchas ocasiones, este proceso se lleva a cabo también con la implicación de sus familiares y con apoyo del ámbito sociosanitario.

Imagen renovada

En 2020, también se colaboró con La Escuela de Arte de Huesca, convocando un concurso para renovar la marca del CSIH. Participaron 12 alumnos del 1º curso de imagen. Tamara Andia Moya fue la ganadora del concurso y la diseñadora de logotipo, que ha dado una identidad e imagen renovada al Centro de Solidaridad Interdiocesano de Huesca.

El director del Centro de Solidaridad Interdiocesana de Huesca comparte a toda la ciudadanía su gratitud por “ayudarnos a dar futuro y esperanza”. Recuerda que siguen necesitando el apoyo de todas las personas y anima a convertirse en persona voluntaria o socia, o simplemente a realizar una aportación económica.