Iglesia por el Trabajo Decente advierte de que la pandemia debilita el derecho al trabajo

Iglesia por el Trabajo Decente advierte de que la pandemia debilita el derecho al trabajo

Insta a garantizar el acceso a medidas de protección social para quienes no puedan trabajar o sus condiciones laborales no les permitan llegar “a fin de mes”

Con el lema «¡Ahora más que nunca: Trabajo Decente!», la Iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) -que a nivel local impulsa la Conferencia Española de Religiosos, la Hermandad Obrera de Acción Católica, Cáritas Huesca, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica, Juventud Obrera Cristiana y el Movimiento Rural Cristiano- lanza un Manifiesto con motivo del 1 de mayo.

Este comunicado alerta sobre cómo el impacto de la pandemia está debilitando el derecho al trabajo y empobreciendo y precarizando a millones de personas trabajadoras, principalmente mujeres y jóvenes. Este deterioro provoca que “el derecho al trabajo esté en riesgo, lo que supone que el pacto social entre en crisis y, con ello, la propia democracia”.

Cambiar el sistema productivo para poner a las personas en el centro

Para ITD, esta profunda crisis pone de relieve la necesidad de un cambio de sistema productivo, basado en trabajos que aporten valor. Con condiciones laborales dignas y donde las personas estén en el centro. Hay que destacar la importancia del trabajo como actividad humana que acrecienta la dignidad de cada persona y de sus familias.

El Manifiesto denuncia la destrucción en el último año de miles de empleos y que muchos de los ERTE se hayan resuelto en despidos. Asimismo, los empleos considerados esenciales no se han visto reconocidos en una mejora de sus condiciones.

“Y las medidas de protección social diseñadas para paliar los efectos de la crisis no ha llegado a las personas que más lo necesitan, como tampoco ha sucedido con el subsidio temporal previsto para las trabajadoras del hogar o el ingreso mínimo vital”.

Extracto del Manifiesto ITD 1º mayo de 2021

Otra de las consecuencias sociales de la pandemia es el agravamiento de las condiciones de pobreza. Especialmente entre la población migrante en situación administrativa irregular, donde el desempleo y la economía informal son mayoritarios, sin posibilidad de acceso al sistema de protección.

ITD insta “ahora más que nunca a adoptar las medidas necesarias para conseguir que el trabajo decente sea una realidad accesible para todas las personas, con condiciones que permitan mantener una vida digna y una protección social que llegue a todas las personas que lo necesitan”.

Medidas por el trabajo decente

En el Manifiesto se plantean algunas medidas urgentes para reconducir la situación, como son:

– Redefinir la idea del trabajo como actividad humana y configurar nuevas políticas que aseguren a cada persona “aportar sus capacidades y su esfuerzo” a la construcción del bien común.

– Potenciar el trabajo con derechos, sin distinción de edad, sexo o procedencia.

Garantizar el acceso a medidas de protección social para quienes los necesiten.

Reconocimiento social y laboral de los empleos esenciales para la vida, con unas condiciones laborales dignas.

– Promover un diálogo con toda la comunidad política, sociedad e instituciones para configurar un nuevo contrato social basado en la centralidad de la persona, el trabajo decente y el cuidado del planeta.

Impulsar la incorporación de la juventud al mercado laboral en una sociedad golpeada por una crisis sanitaria social y económica, creando oportunidades reales de acceso al trabajo digno.

Dadas las limitaciones actuales para llevar a cabo actos de calle, ITD invita a celebrar en Día del Trabajo Internacional mediante gestos de oración personal o comunitaria, junto a una “movilización de los balcones” para dar visibilidad a estas reivindicaciones en las ventanas de nuestros domicilios. Además anima a la movilización en redes sociales a través del hashtag #AhoraMásqueNuncaTrabajoDecente