Día del Mundo Rural 2026

Día del Mundo Rural 2026

Publicada: 15 mayo, 2026

En Cáritas Diocesana de Huesca estamos convencidos de que la base de nuestro trabajo es el territorio donde vivimos: las personas, las comunidades, las parroquias y las poblaciones de nuestra Diócesis. Nuestra acción está presente en gran parte del ámbito rural, porque creemos que todas las personas deben tener los mismos derechos y oportunidades, independientemente del entorno en el que habiten. Por esta razón, desde Cáritas Huesca nos sumamos junto al Movimiento Rural Cristiano a la celebración del Día del Mundo Rural, que se conmemora hoy, 15 de mayo.

Vídeo Día Mundo Rural 2026

Hace siete años que en Cáritas Huesca decidimos reforzar nuestro compromiso con el Mundo Rural y comenzamos, además, a participar en un equipo de trabajo de Cáritas Española para promover mejoras en este ámbito. Hoy alzamos la voz reivindicando, a través de este manifiesto, un desarrollo rural integral, solidario y ecológico.

Desde Cáritas unimos nuestra voz a los hermanos y hermanas del Movimiento Rural Cristiano y Movimiento Rural de Jóvenes Cristianos, manifestando que el verdadero desarrollo rural ha de ser integral, solidario y ecológico.

Tanto desde el criterio cristiano que nos mueve y da sentido a lo que hacemos, como desde lo recogido en la carta universal de los derechos humanos, el desarrollo debe tener en cuenta y cuidar todas las dimensiones de la persona, su integralidad: lo físico, las emociones, la espiritualidad, la cultura, las relaciones… Revindicamos la plena vigencia de los derechos de quienes habitamos el medio rural, asegurando condiciones de vida dignas, equitativas y de calidad para todos y todas.

En Cáritas mantenemos que el éxito del bienestar social debe tomarse desde cómo viven los más vulnerables y dependientes, y para ello es necesario que el desarrollo sea solidario y, además, que lo sea mirando al presente y al futuro. Decía Pablo VI que “el desarrollo integral del hombre no puede darse sin el desarrollo solidario de la humanidad (…). El hombre debe encontrar al hombre, las naciones deben encontrarse entre sí como hermanos y hermanas, como hijos de Dios. En esta comprensión y amistad mutuas, en esta comunión sagrada, debemos igualmente comenzar a actuar a una para edificar el porvenir común de la humanidad” (PP 43).

El presente y el futuro, la juventud, la infancia y los que están por venir, dependen de la sostenibilidad de nuestras acciones, por ello el desarrollo no podrá serlo sin tener en cuenta la casa común, lo ecológico. Francisco nos recordaba que “cuando se habla de ‘medio ambiente’, se indica particularmente una relación, la que existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita. Esto nos impide entender la naturaleza como algo separado de nosotros o como un mero marco de nuestra vida. Estamos incluidos en ella, somos parte de ella (…). No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental. Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza” (LS 139).

Por todo ello y más, hacemos un llamamiento a la responsabilidad de cada cual, y nos comprometemos por un desarrollo que nos cuide a todos, que nos una y que respete la tierra donde vivimos, especialmente a las personas en situación de pobreza y exclusión social. Para progresar de verdad, y cumplir con los derechos que nos hemos dado.

Lo que es bueno para el mundo rural, es bueno para todos. Lograr que la gente viva bien en sus territorios beneficia a la sociedad entera.

Queremos que esta fecha nos ayude a sensibilizar a la sociedad en general y nos impulse a seguir trabajando para que el campo y los pueblos continúen siendo parte activa de la sociedad. En Cáritas seguimos trabajando en estas zonas que son mayoría de nuestro territorio, donde viven y sueñan una minoría de personas. Intentamos tejer redes y comunidades sencillas, cercanas, fraternas y generadoras de vida. Y así es como queremos que continúe siendo.

No queremos hablar del campo, de los pueblos y del mundo rural en tiempo pasado. Apoyamos y agradecemos a todas las entidades que, día tras día, año tras año, luchan porque la ruralidad no sea historia, sino que van dejándose la piel para que sigan estando vivos y activos.