“No se trata sólo de migrantes”

“No se trata sólo de migrantes”

El domingo 29 de septiembre Cáritas Diocesana de Huesca celebra la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado con el lema “No se trata sólo de migrantes”, elegido por el Papa Francisco en su mensaje del pasado 27 de mayo. Esta jornada se conmemora durante estos días con diferentes acciones para expresar la preocupación y solidaridad por las personas vulnerables que tienen que migrar o refugiarse. Pretende mostrar que los movimientos migratorios no solo afectan a las personas que migran, sino que ponen de manifiesto nuestras debilidades, miedos y prejuicios en las sociedades de destino.

La movilidad humana se ha convertido en Cáritas Diocesana de Huesca en una de las principales líneas de trabajo desde que, en septiembre de 2017, el Papa Francisco presentó la campaña “Compartiendo el viaje”, que recientemente se ha decidido prolongar dos años más. No obstante, la atención y el trabajo con personas migrantes y refugiadas siempre ha estado presente en diferentes programas de Cáritas Diocesana de Huesca como en la acogida, en la promoción y formación y en la inserción laboral, si bien es cierto que en los últimos años ha aumentado el número de personas atendidas que proceden de otros país.

Asimismo, durante estos meses, desde nuestra entidad hemos realizado diferentes actividades de sensibilización e información para promover la cultura del encuentro y el cambio social desde la visión de una sola familia humana unida. Se está trabajando directamente con grupos de personas voluntarias y participantes, a través de dinámicas y jornadas de reflexión aplicando la metodología del “ver”, “juzgar” y “actuar”.

Las sesiones de trabajo han permitido compartir e intercambiar testimonios vitales y experiencias, llegando a conclusiones como que todos somos migrantes, de forma directa o indirecta. Hay que recordar que la migración ha sido una constante en la historia de la humanidad y que las personas migrantes y refugiadas sólo buscan un futuro digno para ellas y sus familias, lejos del hogar en el que por situaciones de violencia o desigualdad no es posible. Esta reflexión desembocó en la conclusión de que detrás de cada migración forzosa hay un deseo de mejorar la vida de una persona y su entorno.

También han hecho ver a los participantes que los mitos y estereotipos nos afectan a todas las personas y que se reflejan en nuestros pensamientos y actitudes. Por ello, debemos acudir a fuentes fiables de información y permitirnos conocer a personas de diferentes culturas. La migración ofrece múltiples oportunidades para promover la cultura del encuentro y para crecer como personas y construir un mundo fraterno, acogedor e integrador. La integración es un camino de encuentro entre dos partes, que implica la comprensión, la aceptación y el respeto por los demás.

Estas jornadas de trabajo se reforzaron con la participación directa de personas voluntarias y participantes en la exposición “Encontrar para encontrarnos”, que estuvo expuesta durante el pasado mes de enero y febrero. No han sido pocas las acciones que se han desarrollado a lo largo del curso y las que se realizan estos días, como la Marcha solidaria que se llevó a cabo el pasado mes de junio de Loporzano a la ermita de la Virgen del Viñedo.

Tanto la Jornada de Migrantes y Refugiados como los talleres de sensibilización desarrollados deben servir para romper nuestra indiferencia y hacer un llamamiento a nuestra responsabilidad y caridad. De hecho, con estas actividades pretendemos dar a conocer el concepto de movilidad desde la perspectiva de Cáritas, empatizar, desmontar mitos, analizar discursos de odio y animar al compromiso individual y colectivo para mejorar esta realidad.