Iglesia por el Trabajo Decente

Iglesia por el Trabajo Decente

Las entidades de inspiración cristiana que impulsan la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) lanzan un llamamiento a celebrar  el 7 de octubre la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. E objetivo de esta movilización es reclamar un nuevo modelo productivo que, en plena pandemia, garantice empleo digno y accesible.

En Huesca, el pasado domingo 4 de octubre, siguiendo la iniciativa de “moverse por el trabajo decente”, se realizó una caminata desde la plaza de la catedral hasta la ermita de Nuestra Señora de Salas en la que participaron alrededor de una docena de personas.  

En el Manifiesto de esta jornada, que se convoca por sexto año consecutivo, se denuncia la precariedad que sufren millones de trabajadores y trabajadoras. Esta crisis sanitaria ha puesto de relieve “las debilidades estructurales del Estado de bienestar en España y la necesidad del trabajo decente para el desarrollo de una sociedad fraterna”.

Millones de personas se están quedado atrás

Esta crisis ha enseñado que se puede consumir menos y mejor. El servicio de aquellos oficios menos valorados, social y económicamente son los que sostienen la vida y el cuidado comunitario. Denuncian que “la realidad en que nos encontramos está visibilizando las consecuencias de un modelo productivo incapaz de generar empleo con alto valor añadido y caracterizado por las altas tasas de precariedad laboral”.

Algunos síntomas de la gravedad de la situación son la galopante destrucción de empleo, con unas cifras de ERTE y paro disparadas. Una protección social que no está llegando a quienes tienen derecho y peor lo están pasando, como en el caso del ingreso mínimo vital o la prestación para las empleadas de hogar y la persistencia de demasiados empleos considerados esenciales con condiciones laborales muy precarias.

Trabajo indecente en cifras

Las últimas cifras aportadas por el Instituto Nacional de Estadística y CC.OO. así lo confirman:

  • Hay 3.368.000 personas en paro. Entre los menores de 25 años, es del 39,6% y entre los mayores de 55 años, el 11,6%. La tasa de paro masculina, es del 14,13%, mientras la femenina es del 16,72%
  • El 34% de los desempleados lleva más de un año buscando empleo y un 22% más de dos.
  • El número de asalariados temporales sufre el mayor descenso trimestral un 16,22%. El número de asalariados con contrato indefinido muestra una caída trimestral más moderada, con 361.400 asalariados indefinidos menos. La tasa de temporalidad se sitúa en un 22,35%, casi 4 puntos menos que al inicio de 2020.
  • Hay 1.063.000 personas inactivas y 1.150.00 hogares con todos sus miembros activos en paro.

Análisis y perspectivas

El informe Análisis y Perspectivas 2020 de la Fundación FOESSA constata el notable incremento (30%) de familias en situación de pobreza severa (67,8%), con unos ingresos inferiores a los 776 € para dos adultos y dos menores. Solo uno de cada cuatro hogares se puede sostener del empleo.

Además, el 60% de los hogares en exclusión grave ha visto cómo empeoraba su estado psicoemocional durante el confinamiento. Un 26% consideran que ha empeorado su estado físico y uno de cada tres hogares está disminuyendo el rendimiento escolar de sus hijos e hijas al no poder seguir el ritmo marcado (cuando este ha existido) por el centro de enseñanza.

Solidaridad y unidad en la adversidad

Este grave deterioro del empleo “está suponiendo –se afirma en el Manifiesto— que multitudes se vean abocadas a acudir a los servicios sociales públicos, a los recursos sociales de las organizaciones de la Iglesia o a la ayuda de las comunidades parroquiales y vecinales para poder subsistir. Es aquí donde se ha manifestado la mayor experiencia de solidaridad, una experiencia de unidad en la adversidad que ha hecho que nos movamos por el bien común”.

Salida de la caminata «Muévete por el trabajo decente»

Hay que valorar el trabajo humano en la medida que nos dignifica como hijas e hijos de Dios, corresponsables con el cuidado de la vida y la creación.

Jornada reivindicativa

Iglesia por el Trabajo Decente invita a “movernos en comunidad, aunar esfuerzos, buscar apoyos y seguir reclamando un trabajo decente”. Reivindica:

  • Un nuevo sistema productivo capaz de generar empleos con alto valor añadido y que ponga a la persona en el centro.
  • Lograr el reconocimiento social y laboral de los empleos esenciales para la vida y unas condiciones laborales dignas que permitan salir de la pobreza.
  • Reconocer el derecho a la protección social sin que esté supeditado a la vida laboral.
  • Garantizar que el ingreso mínimo vital sea una realidad, dotando a las instituciones de recursos necesarios para su gestión.
  • Asegurar la percepción del subsidio extraordinario a las trabajadoras de hogar y que se reconozca su derecho a la prestación por desempleo.

Las organizaciones, que impulsan la iniciativa ITD, animan a sumarse en las redes sociales a la movilización por el trabajo decente a través del hashtag #NosMovemosPorElTrabajoDecente.