Cáritas Huesca reclama “Nadie sin hogar” en el momento más difícil para el derecho a la vivienda
Publicada: 23 octubre, 2025
Lanza la campaña “Sin hogar, pero con sueños” para sensibilizar sobre el derecho a contar con una vivienda adecuada y un nivel de vida digno
Las personas sin hogar son aquellas que no tienen una casa o un lugar para vivir propio y también las que viven en la precariedad y la inseguridad de perder su vivienda. Sin embargo, todas ellas tienen una vida y una historia, unos sueños que cumplir que se truncan por la falta de acceso a un derecho fundamental.
Con el propósito de reconstruir los vínculos que les permite volver a formar parte de la comunidad, Cáritas Española acompañó el año pasado a 42.850 personas en esta situación, un 1,21% más que el año anterior.
El ‘sinhogarismo’ es un problema social que no solo aglutina a las personas en situación de calle. Las personas que están en la calle y las que van de alojamiento en alojamiento son la cara más conocida de este fenómeno. Sin embargo, las personas que viven en condiciones inadecuadas o en viviendas cedidas, o que incluso están en franco riesgo de perder su vivienda, son la parte más invisible del ‘sinhogarismo’.
Según los datos adelantados del IX Informe FOESSA, que se presentará a inicios de este mes de noviembre, tres millones de personas (6,3%) en nuestro país utiliza ya formas precarias de tenencia de la vivienda (facilitada gratuitamente por otras personas o instituciones, realquilada, ocupada ilegalmente o con aviso de desahucio) y 3,4 millones de personas (7%) sufren condiciones de hacinamiento. Cáritas invirtió el año pasado 41,7 millones de euros en su programa de personas sin hogar, el 8,6% de su presupuesto total.
Por su parte, Cáritas Diocesana de Huesca, ha acompañado en este año 2025 a casi 1.000 personas en exclusión residencial, destinando más de 95.000 euros a ayudas directas para responder a las problemáticas de vivienda, de las cuales el 85% se destinó a ayudas para el alquiler o realquiler en el momento más difícil para el acceso a tener un techo. El precio del alquiler ha aumentado su precio más de un 12% en el último año en nuestra ciudad, y a la falta de disponibilidad de vivienda se suma que las exigencias para convertirse en inquilino cada vez son mayores.
“Sin hogar, pero con sueños”
Con motivo del Día de las Personas sin Hogar, que se celebrará el próximo 26 de octubre, la campaña -que este año lleva por lema “Sin hogar, pero con sueños”, ha contado por tercer año consecutivo con la participación de personas en situación de calle. Algunos de los testimonios recogidos por la campaña describen muy bien la difícil situación que atraviesan estas personas:
“Hay noches en que me duermo imaginando que vuelvo a tener una mesa para invitar a mis nietos a merendar. No sé si pasará, pero ese sueño me mantiene viva”. (Teresa, de 59 años).
“Me encantaría trabajar cuidando personas mayores. Lo hice muchos años. Ahora acudo a un centro de día, pero sigo soñando con volver a cuidar a alguien y tener así un hogar. Que alguien confíe en mí”. (Clara de 38 años)
“No pido una mansión. Solo quiero una cama que no se moje cuando llueve. Sueño con volver a tener una llave en el bolsillo, aunque sea de una habitación compartida. Eso me haría sentir persona otra vez.” (Rubén 44 años)
Para dar visibilidad a esta campaña, se realizó una concentración el jueves 23 de octubre a las 11 horas en la Plaza de Navarra, que contó con más de 100 personas entre participantes y personas voluntarias y técnicas de Cáritas Huesca, además de personas que se sumaron a la iniciativa.
En el acto, se expresaron algunos de los sueños de las personas sin hogar, representándolos a través de carteles portados por personas voluntarias y participantes en los proyectos de Cáritas, que son recogidos en el manifiesto de la campaña del que se hizo lectura.
La respuesta de Cáritas Huesca al problema de vivienda
Cáritas Diocesana de Huesca desarrolla su acción respecto a vivienda desde dos tipos de proyectos. Por un lado, se atienden las demandas de personas y familias en riesgo de exclusión que sufren problemas vinculados con la vivienda a través de la red parroquial de Cáritas. 235 hogares han recibido apoyos por más de 95.000 euros destinados al mantenimiento de la vivienda, a afrontar los suministros o para adquirir equipamiento básico.
Por otra parte, cuenta con el Centro de día Fogaril, un espacio de acogida y acompañamiento para personas en situación de calle o alojadas en el Albergue Municipal, que este año 2025 ya ha atendido a 467 personas. Este espacio ofrece apoyo integral a las personas sin hogar, acompañándolas en sus necesidades cotidianas mediante ayudas para viajes, ropa, medicamentos o trámites administrativos, pero sobre todo es un espacio de escucha y acogida poniendo siempre a la persona en el centro de la atención y favoreciendo su bienestar y dignidad.
La vivienda en Huesca, un derecho inaccesible para las personas más vulnerables
El acompañamiento de Cáritas a las personas que sufren exclusión residencial se encuentra con una barrera infranqueable en el mercado de la vivienda, que expulsa a las personas más vulnerables debido al desmedido aumento del precio del alquiler.
En los últimos años, Cáritas ha podido constatar un aumento desmedido de los precios, que han puesto en dificultades las dotaciones presupuestarias de la entidad para responder a estas situaciones, pero también ha podido comprobar que el fenómeno del hacinamiento y el realquiler de habitaciones también ha ido creciendo, llegando a vivirse situaciones absurdas como el alquiler de una habitación para una familia de tres miembros por 580 euros al mes.
La falta de vivienda se ha convertido en el mayor factor de exclusión en nuestro país, por encima de la falta de empleo, y es necesario una respuesta pública que contenga y baje los precios y ofrezca alternativas habitacionales para que las personas en mayor dificultad tengan la oportunidad de afrontar su propia vida.

