«Seamos más pueblo»: una nueva normalidad más fraterna

«Seamos más pueblo»: una nueva normalidad más fraterna

Con motivo de la Semana de la Caridad que culminará el 6 de junio con la celebración del Corpus Christi, se ha presentado la memoria 2020 de Cáritas Huesca. Al mismo tiempo se ha lanzado la campaña “Seamos más pueblo”, que busca crear comunidad y volver a una ‘nueva normalidad’ más fraterna y justa. Durante el pasado año, incluso en el confinamiento, hemos seguido acompañando y respondiendo a todas las personas que lo han necesitado. Desde la entidad hemos hecho un gran esfuerzo para adaptarnos a las restricciones y a las nuevas situaciones de emergencia social para seguir estando cerca de las personas, aun en la distancia.

En 2020, hemos acompañado a 1.581 personas, lo que supone 2.740 beneficiarias y se han realizado 7.423 respuestas de intervención. Las cifras de personas atendidas han disminuido con respecto al periodo anterior, pero se ha disparado el dinero destinado a apoyos. Casi 300.000 euros en ayudas, especialmente para vivienda y en menor porcentaje para productos de primera necesidad.

La COVID-19 y los derechos

La crisis ha incrementado los problemas habitacionales, ha dejado patente la brecha digital, las desigualdades sociales y la vulneración de derechos básicos. Este panorama, junto con los últimos cambios legislativos, ha acelerado los procesos legales sobre las demandas de solicitud de protección internacional. Esto está llevando a muchas personas a una situación de irregularidad sobrevenida. Por esta razón, a final de año se lanzó la campaña “Esperábamos trabajadores, vinieron personas y queremos vecinos”, que pretende visibilizar y denunciar este tipo de situación en la que se encuentran cada día vez más personas.

“Estos últimos tiempos que nos ha tocado vivir nos han puesto frente a dos realidades que demasiadas veces intentamos ocultarnos: nuestra condición de seres sociales interdependientes, y la fragilidad humana. Por ello, nuestra campaña ‘Seamos más pueblo’ nos invita a ver a las personas de nuestro entorno como vecinos y vecinas y enredarse en acompañar a quien sufre”

Felipe Munuera, director de Cáritas Diocesana de Huesca.

La entidad social no quiere volver a la misma realidad, quiere avanzar hacia una normalidad nueva, más justa y fraterna, construida desde ‘un nosotros y un nosotras’.

La caridad no cierra

Durante el primer Estado de Alarma se paralizaron las actividades grupales, encuentros y jornadas. Se reforzó la acción de acogida y acompañamiento y se incrementó la coordinación y comunicación. Dos puntos clave fueron la movilización de recursos para atender a las personas sin hogar y el impulso de iniciativas para la respuesta comunitaria. Además, la agencia de colocación Trobaempleo mantuvo el trabajo de prospección y orientación laboral durante toda la pandemia.

Tras el confinamiento se introdujeron las medidas preventivas necesarias en todas las instalaciones y poco a poco se ha ido recuperando la actividad presencial. El acompañamiento, aunque de manera telefónica, también se ha seguido realizando desde los diferentes equipos. Algunos proyectos como el de Personas sin hogar o el de Apoyo a menores han tenido que reinventarse para adaptarse mejor a la nueva realidad y a las necesidades de las personas participantes.

Asimismo, Cáritas Huesca agradece el apoyo humano y económico que ha recibido por parte de los ciudadanos. Esta colaboración de la comunidad ha sido clave para el desarrollo de su acción, ya que un buen porcentaje de sus personas voluntarias paralizaron su labor por riesgo, debido a su edad o salud, o por miedo. De hecho, sólo un 40% de estas personas se han reincorporado a sus actividades.

Acción social

  • El Programa de Acogida, que es la acción básica de acogida y acompañamiento, ha atendido a 977 personas, 208 personas sin hogar y 18 han pasado por las viviendas de acogida de Cáritas Huesca. Se han tramitado 1.150 prestaciones por valor de 215.000 euros, lo que supone un incremento del 55% con respecto a 2019.
  • Desde el Programa de Promoción, dedicado a proveer a las personas de herramientas para que desarrollen sus cualidades y potencialidades, se ha acompañado a 253 personas, tanto menores como adultas. En este caso la actividad se detuvo entre marzo y agosto, pero a pesar de eso se ha podido trabajar con 74 personas en la línea motivacional, 107 en promocional y con 84 menores del Proyectos de Apoyo. El servicio de conciliación se vio más limitado por el aforo y sólo 15 menores pudieron participar, la mitad que en 2019.  
  • En cuanto al Programa de Empleo, 969 personas participaron en el programa, un 13% menos que el pasado año. Un total de 824 personas se beneficiaron de los servicios de orientación e intermediación laboral que ofrece Trobaempleo, la agencia de colocación de Cáritas Huesca y a pesar de las dificultades, 89 personas consiguieron un puesto de trabajo. Por su parte, la empresa de inserción de la entidad, Carinsertas realizó 25 contratos de inserción e incorporó nuevos servicios para ampliar su oferta.

Animación comunitaria

  • En relación al área de Animación Comunitaria, se inició el año con el lanzamiento de la campaña “Vinculándonos para cambiar las cosas” y las Jornadas de Solidaridad, pero en marzo se detuvo toda la programación. A finales de año se retomaron algunas actividades de forma online o presencial en grupos reducidos. Con el fin de seguir estando cerca de las personas, se ha realizado un gran esfuerzo de comunicación, incidencia y sensibilización, a través de campañas como “Cada gesto cuenta”.
  • La Tienda de Comercio Justo se vio obligada a cerrar en marzo y en junio retomó su actividad, pero sin poder realizar ningún espacio de venta puntual. Se ha hecho un gran esfuerzo de comunicación y difusión que ha permitido obtener 23.000 euros en ventas.
  • Dentro de la cooperación para el desarrollo se han destinado 15.000 euros de colaboración con Cáritas Burkina, 3.000 para Centroamérica y 5.000 a Cáritas Filipinas. Además de los más de 4.700 euros recibidos en donativos, dedicados a diferentes emergencias, especialmente para Somalia.

Simplemente gracias

“No hay caridad que no mire de frente al sufrimiento y lo acompañe para darle sustento y esperanza. Seamos más pueblo y no olvidemos tender nuestra mano a aquellas personas que lo necesitan”, subraya Munuera. Asimismo muestra su “sincero agradecimiento a todas las personas que siempre colaboran con Cáritas Huesca y también a todas aquellas que han apoyado económicamente nuestra labor durante el último año”.

Desde la entidad reconocemos el enorme esfuerzo que ha realizado el personal técnico durante los últimos doce meses. También queremos recordar a todas las personas voluntarias, las actuales, las que estuvieron y las que ya no están. Sin ellas Cáritas Huesca no sería posible. «Simplemente gracias a toda la familia de Cáritas Huesca”, apunta Munuera.