José Luis Cabrero, recuérdanos desde el cielo

José Luis Cabrero, recuérdanos desde el cielo

José Luis Cabrero, director de Cáritas Diocesana de Huesca desde 1997 hasta el año 2000, falleció el pasado 21 de enero después de un largo Via Crucis, acompañado y querido por su familia y amigos, como Josan Montull, a quien le pedimos que escribiera unas líneas sobre él y lo hizo sin dudarlo. 

“José Luis, cariñoso, familiar, amigo, irónico, socarrón, simpático, tozudo, comprometido… cristiano con estilo salesiano, fue abrazado definitivamente por Dios nuestro Señor desde la noche del día 21, precisamente cuando empezaba la novena a don Bosco.

Hay muchas cosas que podríamos decir de José Luis. No sabría por dónde empezar. Quiero, eso sí, contar hoy un pequeño momento que compartimos juntos y que me hizo entenderlo más. En octubre del 1997, un día me llamó y me dijo que tenía que consultarme una cosa urgente. Nos vimos en el patio del colegio Salesianos, era la hora de comer de los chavales. Estábamos los dos solos. Me dijo muy asustado que el obispo don Javier Osés le había propuesto ser director de Cáritas Huesca. El amigo Santiago Escartín, hasta entonces director de esa entidad, terminaba su misión en Cáritas. Recuerdo que le dije: “José Luis, a don Javier en esta Casa no le podemos decir que no a nada”. Y José Luis aceptó y se comprometió como siempre lo hacía, radicalmente, entregando sus fuerzas.

Creo que el compromiso marcó la vida de este cristiano que se dejó fascinar por el carisma de don Bosco y por su gran amistad con los salesianos. Ha sido un compromiso matrimonial, familiar, de padres, de abuelos… y de cristianos. Y su casa, y su familia, siempre ha estado abierta para los amigos. Los salesianos, como amigos, así lo hemos experimentado.

Su compromiso cristiano siguió siendo todo un ejemplo: catequista permanente de la catedral, con su fiel compañero de fatigas Toño Gracia. Ellos hicieron de la catequesis un ejercicio de solidaridad y de amor a los chavales, sobre todo a los más desfavorecidos.

Su compromiso en Cáritas le llevó a ser director desde octubre de 1997 hasta septiembre de 2000, cediendo el testigo a María Ángeles Félez. En su periodo se puso en marcha el proyecto regional A todo trapo, se inauguró la tienda Trobada y se celebró la primera Jornada de Sensibilización con el primer rastrillo de muebles y objetos reciclados en el Casino. Durante todos esos años en los que dirigió Cáritas se potenció el trabajo de formación para el empleo y la atención y acompañamiento a las familias, continuando la dinámica de ese periodo.

Una de sus nietas hace unos días escribió: “Seguro que desde el cielo también protegerá y vigilará a todos los que tuvieron la suerte de conocerlo (Pirene). Seguro que sí… lo estoy imaginando. Se abre el telón. Tú, José Luis entras hace pocas horas en el Cielo. Un poco desconcertado y sacando tu mejor voz. Entonces empiezan a asomar viejos amigos y amigas. Dales a todos un abrazo, sin mascarilla ni distancia de seguridad.

Cuando veas a Don Bosco y éste te presente a Jesús, dales un beso de nuestra parte y encomienda a la Casa Salesiana de Huesca, para que sea siempre fiel a los jóvenes más necesitados, y a nuestra Cáritas para que sea la voz de los pobres y para los pobres y a nuestra querida diócesis de Huesca, para que siga caminando con sencillez y valentía creando comunidad.

Desde el corazón de Cáritas

Gracias Josan por este pequeño homenaje a José Luis y por hacer vivo su recuerdo, que ha dejado huella con cada paso que ha dado durante todo su caminar cristiano, ahora junto al Padre.

Tu familia de Cáritas Huesca no te olvida. Ni a ti, ni a tu compañero Félix Rufas, quien sirvió en esos años como delegado episcopal y quien te acompañó en esa andadura fraterna. Guardaremos en nuestro corazón y en nuestra memoria tu cercanía y amistad con las personas voluntarias y trabajadoras de esta casa, preocupándote siempre por su bienestar. Te recordaremos especialmente por tu valentía y sensibilidad a la hora de responder y acompañar a las personas más vulnerables, priorizando siempre por lo que era mejor para cada una de ellas. Porque a pesar de tu frágil salud, no diste ni un paso atrás a la hora de denunciar algunas situaciones injustas.

Descansa en paz, junto a otras tantas personas de nuestra familia de Cáritas, que tampoco olvidamos. Seguro que te acogerán con los brazos abiertos, igual que ellas y tú hicisteis con muchas personas cada día de vuestro compromiso en Cáritas.