Día de la Asistencia Humanitaria

Día de la Asistencia Humanitaria

Hace meses que la crisis entre Ucrania y Rusia protagoniza los titulares de las portadas de los diarios y de los telediarios. Sus consecuencias nos acechan, pero no es la única región que se encuentra en guerra o emergencia humanitaria. Hoy, 19 de agosto, se celebra el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria por lo que Cáritas Huesca quiere visibilizar algunas crisis fantasmas.

Más de 274 millones de personas necesitarán asistencia humanitaria a lo largo de este año 2022, según datos de Naciones Unidas. Esta cifra supone una subida de más de 30 millones de personas con respecto al año anterior y la cifra más alta en una década. Por primera vez desde 1990, el número de personas en situación de pobreza extrema se ha incrementado.

El cambio climático empieza a ser motivo de preocupación en el mundo occidental. Sin embargo, hace tiempo que es una realidad devastadora en las regiones más pobres de África, Latinoamérica y Asia. Los últimos diez años han sido los más calurosos de la historia y está provocando que se duplique el número de refugiados y desplazados internos. Cada año es mayor el porcentaje de personas que se ven obligadas a abandonar sus lugares de residencia, cuando ya no tienen otra solución porque los medios de vida se ven arruinados por una sequía o inundación o por la presencia de grupos armados.

Desafíos en África

Mozambique cuenta con más de 850.000 personas desplazadas por un conflicto que dura cinco años. La mitad de la población vive bajo el umbral de pobreza y el país atraviesa una situación de inseguridad alimentaria muy preocupante, agravada en la región de Cabo Delgado por el paso del ciclón Kenneth en 2019 y las lluvias torrenciales del 2020 y 2021. La extrema vulnerabilidad de la población de Cabo Delgado, mayoritariamente rural, y su exposición a fenómenos climáticos extremos se traduce en un empeoramiento de las condiciones vida.

Otro ejemplo es el “Gran Cuerno de África”, que engloba Etiopía, Somalia, Eritrea, Djibouti, Sur Sudán, Kenia y Sudán. Una zona en la que viven más de 200 millones de personas en una situación crónica de emergencia humanitaria y de inseguridad alimentaria, por las condiciones climáticas, crisis económicas y conflictos armados, además de las consecuencias de la pandemia.

La falta de lluvias, los conflictos armados y los cambios en las rutas migratorias abocan a la zona del Sahel a la peor crisis desde 2012. Además, la violencia permanente en algunos países de la región (Mali, Burkina Faso, Níger y Chad) ha forzado a más de tres millones de personas a desplazarse a otras partes que se perciben como más seguras.

Desde el Programa de Cooperación Internacional de Cáritas Diocesana de Huesca se apoyan emergencias económicamente y se colabora, desde hace más de una década, con proyectos de codesarrollo. Los últimos cinco años la entidad se ha centrado especialmente en esta área del Sahel. Allí, se ha colaborado con proyectos sobre seguridad alimentaria y empoderamiento de la mujer en Senegal o saneamiento y construcción de pozos en Burkina Faso. Sin embargo, los últimos meses las consecuencias de la pandemia, el recrudecimiento de la violencia y la presión de los grupos armados de la zona han interrumpido esta línea de trabajo para atender necesidades más acuciantes de la población.

Cooperación internacional

En 2021, Cáritas Diocesana de Huesca destinó 15.000 euros para colaborar con Caritas Burkina y otros 3.000 euros para la emergencia de Cáritas Haití, tras el terremoto de magnitud 7.2 que se produjo hace un año a 150 kilómetros de la capital Puerto Príncipe. Al menos 136.800 edificios resultaron dañados o destruidos y más de 2.300 personas perdieron la vida.

En el continente asiático, se puede destacar la situación de los desplazados Rohingyas que huyen de Myanmar. El pueblo rohingya se ha enfrentado a décadas de discriminación sistemática, abusos y violencias en el estado de Rakhine. Esta persecución ha obligado a la población a huir hacia Bangladesh desde la crisis humanitaria masiva de 2017, que provocó la huida de cientos de miles de rohingyas aterrorizados hacia la vecina Bangladesh. El 70 por ciento de ellos eran menores. De hecho, este es el quinto año de permanencia de la población refugiada rohingya en el territorio de Bangladesh y con muy pocas posibilidades de resolución de la situación.

Desplazados y refugiados

La población refugiada siria es la más numerosa del mundo. Un total de 6,5 millones de personas acogidas en 129 países y casi siete millones dentro del territorio. Más del 90 por ciento de la población vive en situación de pobreza. Esto se ha agravado desde la pandemia de la Covid y la profunda crisis financiera ha disparado los precios, evidenciando el colapso de la economía.

En América latina y central, existen varios focos de crisis humanitarias. En Venezuela, la falta de garantía del Derecho a la Alimentación y a la Salud está forzando a las personas a abandonar su país. Es el segundo país del mundo con más población desplazada fuera de sus fronteras y el 83% se encuentra en la región de América Latina. Asimismo, Nicaragua, Guatemala y Honduras han sido duramente golpeados por dos huracanes Eta y Lota, que devastaron cultivos, medios de vida y viviendas. Una situación que ha generado más inseguridad alimentaria y sanitaria en eses países.

Ante una emergencia, compromiso

Desde Cáritas Huesca queremos estar cerca de las personas más necesitadas y visibilizar estas emergencias, que a pesar de sus terribles consecuencias pasan desapercibidas. A través de nuestra red internacional, estamos presentes en muchos territorios, antes, durante y después de las diferentes emergencias humanitarias y ambientales que se producen. Buscamos proteger la vida y la dignidad de todas las personas para construir una verdadera comunidad humana.

Cáritas Diocesana de Huesca agradece la solidaridad y generosidad de los ciudadanos y ciudadanas que, con sus aportaciones económicas, apoyan las emergencias que surgen. El pasado año se recibieron donativos para Somalia (5.300 euros) y para la emergencia de la erupción de La Palma (2.000 euros). Por otro lado, la entidad aprovecha para informar de que ya se pueden realizar donativos a través de bizum, tecleando el número 05832.