Ante la soledad más que nunca, comunidad

Ante la soledad más que nunca, comunidad

Vinculándonos para cambiar las cosas

Cáritas Diocesana de Huesca reactiva la campaña “Ante la soledad (hoy más que nunca), comunidad. Vinculándonos para cambiar las cosas”. Una iniciativa que se inició a principios del año 2020. Sin embargo, se vio eclipsada por los inesperados acontecimientos sociosanitarios.

Cáritas Diocesana de Huesca reafirma su invitación a apostar claramente por la revinculación. Anima a seguir tejiendo redes de solidaridad y buena vecindad con quienes nos rodean, ven vulnerados sus derechos o con quienes más sufren. Estamos en camino constante para construir una comunidad que sueña y trabaja por el bien común. Por ello nuevamente, de la mano de la Delegación de Pastoral de la Salud se relanza la campaña “Ante la soledad, Comunidad. Vinculándonos para cambiar las cosas”. Una acción que se había visto interrumpida en estos meses como consecuencia de la situación sociosanitaria vivida. 

A principios de 2020, Cáritas Diocesana de Huesca ponía el foco de su acción en la realidad de la desvinculación en nuestras comunidades. Esta iniciativa surgía desde la convicción compartida junto con otros agentes diocesanos y con el obispo de Huesca, Julián Ruiz Martorell, a la cabeza sobre la urgencia de abordar comunitariamente la realidad de la desvinculación social y la corresponsabilidad. En este convencimiento también compartimos camino desde la génesis del proceso con la Pastoral de la Salud. Una delegación que ha participado activamente en la fundamentación, diseño e implementación de todas las acciones. 

Comunidad en tiempos de Covid

La crisis sociosanitaria originada tras la aparición de la COVID-19 ha supuesto, innegablemente, un punto de inflexión en nuestras vidas que ha impactado también sobremanera en el desarrollo de las acciones de Cáritas. A día de hoy, las consecuencias sociales devenidas en estos meses tan difíciles constituyen una ventana de oportunidad que justifica el relanzamiento de la campaña. Recuperarnos de la fatiga de la solidaridad, revincularnos en torno a nuevas comunidades que fomenten la corresponsabilidad se torna la única salida ante la difícil situación que hemos transitado como sociedad.  

En tiempos de distanciamientos preventivos por salud pública es más necesario que nunca cultivar una perspectiva de corresponsabilidad que nos haga sentirnos parte de algo más grande. Una comunidad que requiere de nuestros cuidados y de nuestro compromiso, haciéndonos conscientes de que el bienestar de quienes nos rodean depende de nuestras acciones y viceversa.